ARTICULOS POR AUTOR |
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Biografía
NOMBRE Y APELLIDO: Rolando Martiñá
NACIONALIDAD: argentino
DNI: 4359466
DOMICILIO: Avelino Díaz 1940(1406) PB. 3, Ciudad de Buenos Aires, República Argentina.
TEL/FAX: 4922 0613
E-MAIL: rmartina@fibertel.com.ar
TITULOS.
Maestro Normal Nacional. Licenciado en Psicología. Posgrado en Terapia Vincular y Orientación Familiar, convenio Fundación Aigle, Buenos Aires - Instituto Ackerman de Nueva York
ACTIVIDAD LABORAL:
Miembro del Equipo Programa Nacional de Convivencia Escolar, Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación. Terapeuta orientador individual y familiar en Fundacion AIGLE. Consultor de la Editorial TROQUEL, para su Programa de Educación Integral "Ser Humano". Consultor-asesor en numerosas Instituciones Educativas de Bs As. y el Interior. Escritor y conferencista.
ANTECEDENTES:
Coordinador del Depto de Salud de la Ex Escuela de Capacitación Docente MCBA, 1991/1996. Profesor de Investigación Psicológica, Carrera de Psicología, Universidad de Mar del Plata, 1990; Profesor de “Rol docente” en el Posgrado Docente para Profesionales, Universidad UCES, 1999/2000. Profesor de Psicología Educacional, Posgrado para Profesionales, Universidad de S. Martín, 1996. Miembro del Componente Educación del Proyecto LUSIDA, de prevención del Sida y enfermedades de transmisión sexual,1998/99. Colaborador en el área de Promoción de Salud, Programa Fortalecimiento de la Sociedad Civil, Secretaría de Desarrollo Social, 1998. Maestro de Grado, 1960/72, Directivo, 1973/79.
PUBLICACIONES:
“Escuela y Familia: una alianza necesaria”, Troquel, Bs. As. 2003, "Qué hacemos con los chicos? Educación convivencial: un programa para adultos", Bonum, 2000. "Adolescencia y Salud” Ed. Tinta Fresca, 2006, (en colaboración).Tejiendo redes"; Formación ética y ciudadana para EGB (en colaboración), Bonum, 1998. "Escuela hoy: hacia una cultura del cuidado", Kapelusz, 1992/Geema, 1997. "Nosotros educadores" (en colaboración) Miño y Davila, 1991. "Directores y direcciones de escuela"(en colaboración) Miño y Dávila, 1997. Numerosos artículos en revistas como "Novedades educativas", "Andares", "Ser y expresar", "Consudec", "La obra", etc.
CURSOS, CHARLAS, SEMINARIOS:
* Disertante sobre “Vínculo Escuela y familia”, 2º Jornadas “Educación y Conocimiento”, ed. Puerto de Palos, Bs. As. Febrero, 2006. * Talleres sobre relación padres-maestros en Colegio Monseñor Dillon, Bs. As., “Juana Manso”, Dock Sud y “Maimónides”, Bs. As., diciembre2005/marzo/2006. * Disertante sobre “Escuela, familia y valores”, Congreso Provincial de Educación, Esquel, Chubut, noviembre 2005. * Disertante en las X Jornadas de Educación, Fundación EL LIBRO, sobre “Alianza Escuela-Familia”, Bs. As. 2005.* Tallerista en Congreso Internacional de Convivencia Escolar, Ministerio de Educación, Bs. As. 2004. * Coordinador Seminario “Escuela y Familia”, para padres y docentes, Colegio Crandon, Montevideo, Uruguay, 2004”. *Disertante en las Jornadas de Educación “La función de enseñar, el sentido de aprender”, Instituto Santa Ana, 1/9/2003 * Disertante en las 3as. Jornadas de Perfeccionamiento “Un espacio para la resignificación de la tarea docente”, Red de Orientadores Escolares, 12/2003 * Conferencista y coordinador del taller “El estrés y cómo afrontarlos”, en las Jornadas “Argentina: tiempo de crisis, tiempo de propuestas”, Normal Nº 5, 10/2002, * Participante en Seminario Internacional “Creando soluciones para parejas y familias”, con la especialista estadounidense Peggy Papp, Instituto Ackerman de Nueva York, 4/9/2000 * Participante en Mesa Redonda sobre "La violencia en los ámbitos escolares", Jornadas UCES, 2000. * Disertante en IX Jornadas Internacionales de Educación, Fundación EL LIBRO, sobre "Los cuatro aprendizajes fundamentales", Bs. As. 1999. * Disertante en las Jornadas "El lugar de los valores en la Educación del 3er. milenio", Escuela Normal Superior E: Zeballos, Secretaría de Educación, Bs. As. 1999. * Disertante en Jornadas de Educación y Valores, de la Vicaría para la Educación, del Arzobispado de Buenos Aires, 1999. * Docente a cargo del tema “Vínculo pedagógico y estrategias didácticas”, en las Jornadas de Desarrollo Docente, Universidad de la Empresa, Montevideo, Uruguay, 12/1999. * Ciclo de charlas para padres, Colegio Acuario, 8/99 * Participante en Mesa Redonda "Prevención y Juventud", Proyecto LUSIDA, en "Buenos Aires No Duerme", 1998. * Conferencista sobre "Formación Etica y Ciudadana", Curso Anual de Rectores, CONSUDEC, 1998.* Participante en Mesa Redonda sobre "Educación en los Valores de la Humanidad", VIII Jornadas Fundación El Libro, 1998. * Participante en el Seminario Internacional de Posgrado “Problemas de aprendizaje y desórdenes de la atención”, a cargo de Marcia Stern, Instituto Ackerman, N. York, 9/1998 * Expositor en las 3as. Jornadas de Actualización y Capacitación, Revista Novedades Educativas, sobre "La experiencia Institucional: los nuevos escenarios de la vida escolar",1997. * Participación en Mesa Redonda sobre "La educación en la vida cotidiana", VII Jornadas de Educación Fundación El Libro, 1997. * Coordinación de grupos de padres y maestros en Escuela del Parque, 1997/8.*
PREMIOS RECIBIDOS:
* Mención de Honor, Fundación El Libro, 2003 entre los mejores libros de educación del año, por “Escuela y Familia: una alianza necesaria”. * Segundo Premio de Ensayo, Concurso “Arturo Jauretche”, Subsecretaría de Cultura, Pcia. de Buenos Aires, por “Una enseñanza para la responsabilidad social”, diciembre 2001. * Primer premio, concurso internacional “La crisis de la Argentina”, Edinexus Multimedia, España, por “Argenta. La Argentina en tiempos de cólera”, marzo, 2002
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| La escuela es un lugar donde conviven durante varias horas por día, muchos meses por año, durante muchos años, decenas de niños, jóvenes y adultos. ¿Hace falta más para mostrar que es un escenario privilegiado para que en él se dramaticen todo tipo de conflictos, originados o no entre sus paredes? En realidad, uno podría preguntarse por qué, en este contexto social, no hay más violencia en las escuelas. ¿Por qué miles de escuelas abren sus puertas día tras día, realizan mal o bien su tarea, y luego las cierran sin que en su interior se haya producido ningún hecho lamentable? ¿No sería interesante investigar cuánto de verdad hay en la afirmación de que la escuela es un lugar particularmente violento, discriminador o abusivo, en comparación con los demás escenarios de la vida social? Quizá se les podría preguntar a los padres de niños y adolescentes dónde prefieren que estén sus hijos si no están con ellos. ¿En una disco, en un viaje de egresados, en una cancha, montados en una moto esquivando el tránsito? | ||||
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| Hay una universal necesidad de apego, no sólo en la infancia. Hay una necesidad de base segura; de diálogo reconfortante, de calor y de hogar, y de calor de hogar. Y también de ejercicio de la transitividad, y de la perdurabilidad y de un sereno arribo al recogimiento final. Y, entonces, volvemos al principio. Todo esto, complicado como parece, no es nada comparado con la complejidad de tratar de entenderlo en lo particular, y -como trabajadores de la salud mental- contribuir en algo a esclarecerlo y eventualmente a mejorarlo. | ||||
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| La familia parece ser hasta ahora, el mejor invento para garantizar la continuidad de la vida. La cría humana, a diferencia de otras especies, nace en estado muy vulnerable, y necesita para su crecimiento normal de largos y persistentes cuidados para lograr su máximo desarrollo. Y eso requiere de otros seres, adultos, que cumplan esa tarea. A lo largo de la historia, la institución Familia adoptó diversas formas, pero sus funciones básicas de protección y estímulo de los nuevos miembros no han podido ser reemplazadas, salvo en casos excepcionales. Sin embargo, a partir del siglo XX, su estructura sufrió muchas y rápidas transformaciones. Hoy tenemos familias convencionales, monoparentales, ensambladas, etc. con todas sus combinaciones, y llevarlas adelante es uno de los grandes desafíos de la época, ya que inevitablemente los vínculos intergeneracionales se alteran y la trama de relaciones se vuelve cada vez más compleja. | ||||
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| Pero, la verdad, es que estoy desesperada... Nunca creí que iba a decirle esto a un colega... Siempre fuimos gente capaz de controlar las situaciones. Además, criamos a nuestros hijos de un modo moderno; nada de represión o de autoritarismo. Todo fue explicado, todo tuvo sus razones... Leímos libros sobre el tema, y yo, en particular, aprobé, no hace mucho, justamente un seminario sobre adolescencia... Pero no sé... En algo nos equivocamos... O será la época. ¿Qué opina usted? Sí, ya sé, disculpe, usted no debe opinar... Es que me siento tan mal que me olvido de todo lo que aprendí... Siento que hago todo mal. Pero lo peor fue la vez pasada.¿Sabe lo qué me dijo? Que él no quería ser el hijo de la pavota. Y yo, doctor, me habré olvidado de muchas cosas, pero si algo me quedó grabado de la Facultad fue que lo dicho, dicho está. Y que todo tiene un significado. |
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| No me resultó difícil hacer el diagnóstico. Aunque sí sobrellevar la entrevista, a pesar de mis largos años de experiencia. Me abrumaba con información, las más de las veces innecesaria y a menudo contradictoria; trataba por todos los medios de impresionarme, de no dejarme desconectar de ella ni un segundo. Sus mohines y aspavientos también jugaban a favor de eso, subrayando hasta la saturación cada palabra y cada frase. Como actriz sobre-actuadora que busca, en el fondo, destacarse del resto, y aún de la obra. O quizá, como inexperta que se confunde con el personaje y no puede salir nunca de él y, mucho menos, mirarse actuar. El tono era casi siempre patético y, si por momentos incursionaba en el humor, lo hacía en un tono desdeñoso dirigido a alguno de sus innumerables victimarios. | ||||
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| En primer lugar, olvídese de que lo son. Espere de ellos actitudes totalmente adultas o totalmente infantiles, y muéstreles su decepción cuando no las recibe. Por ejemplo, cuando se niegan a conversar largamente sobre algún tema definido por usted como “importante” o cuando se niegan a sentarse en sus rodillas o recibir una caricia.
Tome esas actitudes como una afrenta personal y una demostración de ingratitud ante su dedicación y disponibilidad. Muéstreles que se siente decepcionado, enojado o triste por eso y que el asunto es lo suficientemente grave como para ser motivo de más conversaciones como las mencionadas antes. |
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| La familia parece ser hasta ahora, el mejor invento para garantizar la continuidad de la vida. La cría humana, a diferencia de otras especies, nace en estado muy vulnerable, y necesita para su crecimiento normal de largos y persistentes cuidados para lograr su máximo desarrollo. Y eso requiere de otros seres, adultos, que cumplan esa tarea. A lo largo de la historia, la institución Familia adoptó diversas formas, pero sus funciones básicas de protección y estímulo de los nuevos miembros no han podido ser reemplazadas, salvo en casos excepcionales. Sin embargo, a partir del siglo XX, su estructura sufrió muchas y rápidas transformaciones. Hoy tenemos familias convencionales, monoparentales, ensambladas, etc. con todas sus combinaciones, y llevarlas adelante es uno de los grandes desafíos de la época, ya que inevitablemente los vínculos intergeneracionales se alteran y la trama de relaciones se vuelve cada vez más compleja. | ||||
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| Dos cosas suelen pasarme a menudo mientras trabajo: una, que me surgen con bastante facilidad comentarios humorísticos. Y dos, que, en determinadas circunstancias, siento el impulso irrefrenable de decir ( o hacer) algo, que no podría justificar ni técnica ni científicamente en ese momento, y que, a veces - sólo a veces - puedo hacerlo después. Ambas cosas deben haber confluido para que le respondiera seria y convincentemente: “es para el alta. Por ahí, los pacientes se van de alta”, subrayando la última palabra y acompañándola de un gesto ascendente de mi mano derecha. Elba me escrutó durante unos segundos, miró nuevamente la escalera, recorriéndola con sus ojos hasta el hueco en el que parecía perderse, volvió a mirarme y dijo “ah”. | ||||
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| Definir la adolescencia ya es un problema, porque la propia palabra que deriva de adolecer, alude a padecer, sufrir, sobrellevar algún tipo de “enfermedad o discapacidad”, aunque hoy se trate de equilibrar esa visión “negativa” con la consideración de sus potencialidades y virtudes. Por otra parte, el concepto en sí – como el de niñez – es muy reciente en la historia de la humanidad. Hasta el siglo XIX, en general se consideraba a los niños como “adultos en miniatura” a los que había que mantener “derechos” (de ahí la figura del “tutor”, como la vara que sostiene las plantas), hasta que estuvieran en condiciones de entrar al mundo adulto, o sea el mundo de la producción y la re-producción. La adolescencia, en sí, prácticamente no existía como tal. Y, por supuesto, no era motivo de estudio especial: mi abuela, por ejemplo, se casó a los 15 y tuvo su primer hijo a las 16, y mi abuelo comenzó a trabajar como un adulto, apenas terminada la escuela primaria. Y estamos hablando de fines del siglo XIX… Por supuesto, así como hay diferencias en el tiempo, también las hay en el espacio: no es lo mismo, hoy por hoy, ser adolescente cartonero, que alumno de un colegio de élite, por poner un caso. | ||||



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