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Estamos en el punto en el que los hemisferios se encuentran y queremos aprovechar de esta particularidad geográfica para realizar ese encuentro... Queremos que en este encuentro, cambiemos roles, y aprendamos los unos de los otros, los del norte de los del sur, los países grandes de los pequeños, los de idioma portugués de los de idioma español, los que tienen dinero de los que no lo tienen, los de una cultura de los de otra y viceversa. Así saldremos, gracias a este intercambio, más enriquecidos, mejores seres humanos y profesionales que cuando llegamos.

Nos mueve el cambio y la capacidad creadora y transformadora de los seres humanos,...en un espacio de reflexión sobre nuestra responsabilidad a nivel individual, familiar y social, para asumir la tarea de cambiar nuestra realidad. ¡Bienvenido/a a la mitad del mundo! (págs.4-5)

El Ecuador se encuentra ubicado en el paralelo cero: la línea ecuatorial que une al mundo en dos hemisferios. Queremos que la línea equinoccial no divida a los hemisferios sino que los una. La particularidad de la ubicación geográfica del Ecuador nos permitirá pasar del hemisferio norte al sur, e incluso tener un pie en el uno y un pie en el otro.

De esta manera, tendremos la oportunidad de invertir roles, los del norte con los del sur y viceversa cumpliendo con el lema del creador del Psicodrama J. L. Moreno

Y cuando estés cerca

Tomaré tus ojos

Y los colocaré en el lugar de los míos,

Y tú tomarás mis ojos

Y los colocarás en el lugar de los tuyo.

Entonces te miraré con tus ojos

Y tú me mirarás con los míos.

Jacob Levy Moreno

 

Modalidad: Sesión abierta a la comunidad / social y comunitaria.

            “Fue con algo de miedo y mucho de temor que nos dirigimos a la Plaza, a hacer nuestro Sociodrama. Sabíamos que la Alcaldía había dado autorización, Alejandra y todos los de la Comisión habían cuidado los detalles, pero es una plaza muy grande y con larga, larguísima tradición, Santo Domingo, monjes de la sabiduría y de la Ciudad, del cuidado de la tierra pero también de la época de la Inquisición.

            A un costado y en el centro de la plaza, Sucre en un caballo, y en el suelo de la plaza un extraño dibujo que parece un Sol, rayas que nacen en una esquina hacia la izquierda de la Iglesia si uno mira hacia ella, que llaman la atención y atraen el foco de atención, pues uno se dirige automáticamente a donde nacen, que es además el punto más bajo del lugar, y desde allí se siente que se abre hacia el mundo.

            Allí están los micrófonos y allí empieza y transcurre la dramatización.

            Trabajamos como Directores Natacha, Jorge, Luis y Yo. Es interesante porque por primera vez, vamos a trabajar juntos, y pertenecemos a distintos mundos desde Andalucía (Granada), Suiza, al País Vasco ( Alava cuyo lema es “En aumento de la Justicia contra malhechores” y  su capital: Vitoria-Gasteiz con “Haec est victoria quae vincit”), y que vemos en el escudo de Vitoria en el pañuelito  colocado en el cuello de uno de los directores; y América: yo soy la única hispanoamericana, argentina y nos acompaña Alejandra de Ecuador que abre la actividad con sus palabras de bienvenida.


            Comenzamos con un caldeamiento dirigido por Natacha que trae los elementos de la naturaleza y el sonido del planeta al centro de la plaza. Esta fuerte energía de la naturaleza enmarca  un escenario, da  un espacio a las acciones que llegarán, espacio virtual contenido en el espacio real de una Plaza Colonial que esconde, la historia del Imperio Inca,  sus y los avatares de las culturas que se encuentran y desencuentran; esta plaza encierra esta fuerza en tantas historias transcurridas y al mismo tiempo, recuerda en ese momento a la naturaleza que ha quedado escondida entre sus piedras y ladrillos.

            Continúa Jorge que trae la imagen de la Justicia representada con sus símbolos: los ojos vendados, la espada,  la balanza,  la necesidad de equilibrio, y  propone a cada uno, conectarse internamente con esta imagen, con aquello que  evoca en ellos, en un encuentro interior con esta imagen perteneciente a la mitología, a la historia del mundo Occidental.

 

            Inmediatamente, Luis conectando con la histórica plaza, sugiere que siguiendo la imagen de la Justicia se vayan organizando sociodramáticamente en grupos y que espontáneamente escenifiquen ideas grupales a través de imágenes y esculturas y que representaran las ideas a las que han llegado a través de un acuerdo grupal.


            Los grupos que se forman comienzan a trabajar con ganas y surgen distintas imágines  hasta seis. Número especial que nos habla del cómo es arriba y es abajo, número de equilibrio no de cambio, tenemos la balanza de la Justicia entre nosotros, también la Justicia vendada y sacarle la venda, hacerla mirar, ponerla en equilibrio, mostrar diferencia; la espada, observar desde la altura y aclararse hasta la injusticia con látigos de esclavitud, etc... Tendremos que llegar a una imagen de síntesis y modificación creando juntos la séptima imagen  para lograr el paso hacia otra realidad.


            Comenzamos a dramatizarlas y surge una justicia a la que se le saca la venda y se pone en equilibrio, otra en donde se ven las distintas posibilidades, otra donde la justicia mira desde lo alto sin ver, una donde se plantan semillas para el mundo y se cuida la tierra, luego la injusticia y los latigazos de la esclavitud y la última un grito de una mujer arrodillada descalza que dice ”Hombre de la tierra, escúchame” , allí tomo la dirección, pues el grito y los ojos de la joven  me  llaman a dar una respuesta.

Consideré que  trabajar  sobre la última imagen trabajaba sobre todas,  pues, no sabía si la energía del grupo en una situación tan expuesta, permitiría trabajar una a una, y aún el tiempo en un grupo tan grande es siempre un tiempo particular único que nos obliga a conectarnos con el tiempo real.

            Se ha creado un campo morfogenético que nos envuelve a todos y en la plaza hay un gran silencio, no se oye ni el tráfico ni los murmullos de la gente, sólamente la campana de la Iglesia responde a sus cuartos, medias y horas, con su  sonido en unos momentos especiales.

 

            Una percepción tele de la urgencia de este grito que resuena en todos, me hace pedirle a quien se transforma en protagonista sociodramática que cambie de rol con ese Hombre.


            Esta tan entumecida y metida con su rol de dolor y sufrimiento que le cuesta mucho hacerlo, pero finalmente lo hace, y le pregunto si al decir Hombre  es un hombre en particular o es genérico. Ella responde que es un hombre, una mujer, un niño y un anciano. Elije las personas del grupo como yo auxiliares: en el lugar del hombre a una mujer, de la mujer a un hombre, del niño a un anciano, del anciano a un joven  quienes deberán responder o no,  al llamado ................


            Desde ese espacio se tarda mucho en responder, los yo auxiliares que se encuentran a su alrededor y que la sostienen porque tiembla, sólo esperan su indicación para moverse, hay un instante de expectativa.

            ¿Será el Hombre capaz de responder al llamado de quien necesita?,      

            ¿Será capaz de transformar la Justicia ciega?,

            ¿Será capaz de abrir paso a la solidaridad?


            Yo a su lado, solo espero, luego pregunto ¿puedes hacer algo? y a mi pregunta, le acompaña el silencio.
            ¿Continuarás lejos o puedes acercarte? pregunto nuevamente, no hay ni un movimiento... Pienso dentro de mí, si no hay posibilidades de cambio, ¿qué haremos? y entonces... con el sonido de la campana…


            La joven mujer acompañada de un hombre, una mujer, un niño y un anciano se dirige lentamente hacia la figura arrodillada que dice Hombre de la Tierra mírame, escúchame, tengo hambre, necesito trabajo. Según me dijera después, tardó tanto porque no podía acercarse,  no sabía cómo hacerlo. Así como los hombres y mujeres de la Tierra no sabemos cuidarla y cuidarnos.

 

            Hasta ese momento en que de repente dice: levántate, se acerca y le tiende la mano.

“Te doy mi fuerza, levántate” lo repite varias veces, invertimos nuevamente el rol y desde su primer rol, desde el grito de dolor no puede responder y se queda arrodillada.


            El grupo espontáneamente comienza a decir Levántate y a cantar la poesía de Guillén: armemos una barrera con las manos de todos, allí salta y se pone de pie muy emocionada y con un grito. El grupo sigue cantando y al abrir ella  los ojos ve lo que también veo yo.

 

Para hacer esta muralla,

> tráiganme todas las manos:

> los negros sus manos negras,

> los blancos sus manos blancas.

> Ay,

> una muralla que vaya

> desde la playa hasta el monte,

> desde el monte hasta la playa,

> allá sobre el horizonte.

>- ¡Tun, tun!


            Eso que era un pequeño grupo había llenado toda la plaza y se había abierto como las líneas del suelo, como un sol que se muestra en la aurora; al escribirlo me aparecen las líneas de la Pampa de Nazca, líneas misteriosas de conexión con el universo. Ella y su pequeño grupo se acercan al gran grupo y éste continúa cantando.


            Estábamos trabajando en un momento muy especial, donde la pandemia (gripe A...) parecía existir, la última epidemia que había tomado toda América desde Buenos Aires  a Filadelfia fue  dos siglos atrás y fue atribuida al tráfico de esclavos  Nuestro co-inconsciente creado con las memorias y los vínculos pasados y presentes, recuerda y actualiza el instrumento del Sociodrama que nos ayuda a que se manifieste, muestre sus temores, dolores y pueda sanarlos...

            Al leer posteriormente lo ocurrido en relación a otras escenas, entendí que no era casual que hubiéramos llegado allí y que luego siguiéramos con un poema de Guillén cantado, que pone las manos de todos los colores de piel juntas para hacer una barrera de amistad, y que fuera este canto el que lograra hacer levantar a la protagonista que ocupaba el punto focal de la plaza. El pedido de trabajo, la manifestación del hambre, tenían lugar en un Primero de Mayo.

            El suelo de la plaza tenía rayas que convergían hacia un punto y fue en éste, donde una mujer de piel oscura, de origen cubano “Se Alzó”, ayudada por un hombre que jugaba el rol de mujer, una mujer que jugaba el de hombre, un niño y un anciano, y  las voces de un círculo de personas muy grande que cubría el perímetro de la plaza y que mano con mano cantó levántate.

            Luego volvimos con el grupo, al círculo grande y encendiendo velas que iluminaban la  noche, el grupo continuó cantando y formó un infinito, una cinta de “moebious”, un gran anillo que probablemente nos representaba a todos.

            Luego los que tenían las velas a un pedido de Natacha se dirigieron al centro y expresaron muchas frases de reparación: cuídennos, tangan cuidado, que haya paz.

            Al volver al grupo grande, compartieron con quienes estaban allí,  no ya con los grupos originarios sino con quien tocaba al acercarse.

            A una petición de Jorge fueron  estos deseos expresados al Universo en un sonido y luego un pequeño grupo a pesar de ser ya tiempo de irnos,  llevó las velas al centro, cuyos fotones  se desplazarán eternamente llevando el mensaje de que un grupo, en una Plaza, en Ecuador respondió a un pedido que venía de lo más profundo del corazón del Hombre.

            Hay muchas cosas más para decir, pero  por ahora solo quiero agregar que la protagonista de ese día compartió conmigo lo profundo de su compromiso, la importancia de ese momento, como persona, como país, como mundo, lo cual fue también confirmado por sus compañeras. Como momento del compartir, cada uno pudo hacerlo con aquellos que estuvieran cerca.

            Sociodramáticamente el tema fue manifestado, puesto en escena y resuelto dentro de lo posible, con el compromiso de todos.

            La experiencia que vivimos es muy fuerte aún, en cada uno de los directores tocó en profundas escenas personales y sociales propias, y sin duda no pasamos por este Sociodrama sin haber aprendido  mucho más de todo lo que podemos entender por ahora. Un beso y abrazo a todos, Mónica.”


(Queridos amigos en el dïa de hoy en que despedimos al gran poeta del Río de la Plata Mario Benedetti como homenaje quiero compartir con ustedes la experiencia del Sociodrama vivida en la Plaza de Santo Domingo en Quito, donde nos acompañaron los sonidos de ese otro gran poeta cubano Guillén, lo que he escrito es mi manera de ver lo que sucedió Un abrazo Mónica y compartido por Luis (20-V-09))

 

Comentarios y sugerencias:

Después del trabajo se comentó si verdaderamente había sido tan sólo un acto dramático de la protagonista o si verdaderamente había vivido la experiencia del acto psicodramático, y como al día siguiente tuve la ocasión de encontrar a una compañera suya  cubana que también estuvo participando en el sociodrama de la plaza, me confirmó que su compañera había vivido intensamente y psicodramáticamente tal experiencia.

Esto aconteció al terminar al día siguiente: un  espacio de “Conversando con…128” sobre el tema: “Teatro espontáneo” dirigido por Garavelli, Marielen; Tomic, Silvia; Chavez Ligia de Argentina y Costa Rica, al que asistimos diferentes personas que la noche anterior habíamos asistido  y participado en el Sociodrama de la Plaza de Santo Domingo. Una venezolana que también asistió,  preguntó  a la directora de  este espacio, si consideraba que lo que se realizó en dicha plaza fue Teatro espontáneo y entonces, me sentí en la necesidad de aclarar que respecto a lo que realizamos Mónica y yo,  lo que dirigimos y vivimos experiencialmente era técnicamente sociodrama y psicodrama, aunque desde otro punto de vista todo el trabajo pudiera entrar dentro del Teatro espontáneo como mantenía la directora de dicho panel.

Según mi opinión, creo que es necesario  ir aclarando conceptos y técnicas ya que es muy bien sabido que Moreno hablaba del “Stegreif Theater” como el teatro dedicado al “drama esopontáneo y fundado en Viena en 1922 donde desarrolló el arte del “Drama del momento” y el “periódico viviente” Como dicen Menegazzo, Tomasini y Zuretti en su Diccionario de Psicodrama y Sociodrama, fueron los antecedentes históricos sobre los que sustentaron las ulteriores reflexiones del Psicodrama.

El Psicodrama  como enunciado fue creado en 1925, por Moreno quien fue indiscutiblemente el iniciador de la moderna psicoterapia de grupo.

Y Sociodrama como procedimiento dramático específico, se sustenta en la teoría de los roles y de la antropología vincular.

Nuestro trabajó se orientó a que el grupo masivo jugara unos roles movidos por la tele al formar los grupos sociodramáticos, y después trabajar un rol que sirviera para el crecimiento de la persona que había aceptado expresarse en algún aspecto de su vida y que le sirviera para su propia construcción vital. Luis De Nicolás


 

 
 
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